E. DE B.
| Madrid
Tres ciudadanos de Arabia Saudita fueron decapitados el pasado día 1
acusados de 'sodomía, de casarse entre ellos y de realizar
proposiciones a otros jóvenes', según una escueta nota del
Ministerio del Interior saudita. Fuentes cercanas a la Embajada de
Arabia Saudita en España explicaron ayer que se trataba 'simplemente
de la aplicación de la sharia (ley islámica), por lo que la
condena no sorprende hoy día a nadie'.
'Lo normal es que el Ministerio del Interior notifique brevemente
las ejecuciones', añadieron fuentes cercanas a la legación
diplomática, 'y que así lo recojan los medios de información'. De
hecho la noticia, que apareció en la edición del miércoles del
periódico Arab News, apenas ocupaba un párrafo.
El diario saudita indicaba que Alí Ben Hatan Ben Saad, Mohamed Ben
Suleiman Ben Mohamed y Mohamed Ben Jalil Ben Abdalá 'habían sido
encontrados culpables de participar en actos de extrema obscenidad y
feos actos de homosexualidad'. Además, 'habían repetido estos
comportamientos varias veces, y habían atacado a las personas que
les habían dicho que pararan'. Las decapitaciones se ejecutaron en
Abha, al suroeste del país. La ONG Human Rights Watch ha acusado en
un informe del 19 de diciembre a los aliados del régimen saudita
(encabezados por EE UU) de guardar silencio frente a las violaciones
de derechos humanos en el país.
Arabia Saudita es uno de los 70 países del mundo que persigue la
homosexualidad, según un informe presentado por Amnistía
Internacional en junio pasado. Otros 22 de los 24 países de la Liga
Árabe también condenan las relaciones entre personas del mismo sexo.
Curiosamente tan sólo en un país de la Liga, Egipto, la
homosexualidad no está prohibida como tal, pero ello no ha impedido
que un tribunal especial condenara a cinco años de trabajos forzados
a 23 hombres detenidos en mayo en una fiesta a bordo del Queen
Boat, barco restaurante amarrado a la orilla del Nilo.