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UN
MARIDO IDEAL.
Gran Bretaña 1999. Dirección Oliver Parker.
El
británico Oliver Parker, pasó a la dirección después de varios
años actuando en los escenarios de Londres, debutando tras la cámara con
su polémica visión del “Otelo” de Shakespeare. En esta
ocasión continúa revisitando a los clásicos ingleses con “An Ideal
Husband”, obra de Oscar Wilde.
Sir Robert Chiltern (Jeremy Northom) es uno de los
políticos más jóvenes y respetados de finales de siglo en Londres. Con
motivo de una fiesta en su mansión, Mrs. Laura Chevely (Julianne
Moore) le tiende un chantaje: si pone algún impedimento al desarrollo
de un canal en Argentina en el cual ha invertido su fortuna, ella misma se
encargará de dar a conocer a la opinión pública uno de sus “indiscretos
pecados de juventud”.
Desesperado, Sir Robert pide
consejo al mayor vividor de Londres, Lord Arthur Goring (Rupert
Everett) ya que si acepta el chantaje será humillado por sus rivales
políticos, y en caso contrario su esposa, la estricta Lady Gertrud
(Cate Blanchett) le abandonará sin dudarlo.
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Reacio
a ayudarle en un principio, Lord Arthur finalmente se adentra en el
conflicto enamorándose de Mabel (Minnie Driver) hermana de Sir
Robert, para mayor satisfacción de su padre, Earl de Caversham
(John Wood) que verá por fin sentar la cabeza a su díscolo hijo.Rupert
Everett
además de estar guapísimo, demuestra que es un gran actor, y el 2000 se
puede convertir en su gran año, si se confirman sus candidaturas a los
Globos de Oro y al Oscar. Durante la película tiene algunos momentos
memorables dignos de recordar, ahí van algunos:
“La moda es lo que yo visto,
lo pasado de moda es lo que llevan los demás”.
“Quererse a sí mismo es el inicio de un romance eterno”.
“Yo sólo hablo serio el primer martes de cada mes...
desde el mediodía hasta las tres”.
Cate Blanchett retrata con pasión a una distinguida
dama, claro ejemplo de la cortesía y represión victoriana.
Julianne Moore
personifica con actitud torturada a una malvada sin escrúpulos.
Minnie Driver
es una dulce joven aristócrata, mucho más inteligente de lo que
aparenta.
Jeremy
Northam
completa este brillante reparto, mejorando sus discretos papeles en “Mimic”
y “La Red”.
Oscar
Wilde
tiene su merecido homenaje en el film, cuando los protagonistas acuden a
un teatro de Londres para ver “La importancia de llamarse Ernesto”, y
al final de la obra el público aplaude con entusiasmo, solicitando al
controvertido autor que les dirija unas palabras. |