Pero mejor comenzar por el principio. Sabréis
que después de esa rara enfermedad que nos ataco, creyéndome muerta,
mi muy regio marido se olió un complot de fuerzas oscuras y malignas, o
que me había sentado mal las munchetas con chorizo de cantimpalos que
me comí. Total que decidió que en mi agonía debía llevarme a un
lugar seguro, para ello recurrió a mi Ilustre hermano, que por cierto
ya tiene el Capelo Cardenalicio, y en mi estado agónico. Que Dios sabe
que cosas vi o dije, que de pronto me puse a comer laurel y a hablar del
futuro, fíjate!!, que hasta dije que un día volaría el hombre y que
la pluma esa de ave del paraíso, como la que utilizo para escribirte,
seria de hierro o de un raro metal, y que se pulsaría como el
clavicordio para escribir. Cosas de los sueños, y que hablaba en latín
y en griego, y no sé que tonterías mas, bueno si, que le metía mano a
todo el mundo. Sí que recuerdo yo a un criado de Nubía que tenia una
cosa, que cosa más grande!!!!.
A lo que vamos, en vista de mi situación, mi marido me
llevo a una “Certosa”, cartuja en castellano, cerca de Nápoles,
pero mira con que mala suerte que era de los de la Orden de San Bruno,
querida amiga, 5 meses sin oír nada mas: “Hermano que morir debemos,
ya lo sabemos”. Cómo son los de San Bruno, y rodeada de calaveras y
muertos, Que azco!!, Que azco más grande!!, Pero una en su integridad,
recibía visitas continuas de mi señor marido, que consolaba mucho,
pero mucho.
Por cierto, antes de que caiga en uno de mis olvidos, he
de felicitaros por tan magno acontecimiento del que tuve noticia por el
correo del Virrey de Nápoles, gran amigo y pariente próximo D. Luis de
Requesens y Robles, que gran hombre, un poco así, pero grande muy
grande. De mis aventuras Napolitanas ya os hablare con mas tranquilidad.
Bueno, que muchas felicidades, por fin habéis contraído nupcias, y según
creo con un gallardo caballero, que suerte hija!!!, ya sabes no te dejes
mangonear que me han dicho que es músico, y esos con tal de tocar algo,
lo tocan todo!!!.
De este periplo Italiano pude conseguir muchas cosas, por
fin he comprendido la tierra de Boccacio y de Maquiavelo, y un pedazo de
criado que cuando le veas té quedas muerta del susto, esta mejor que
ese conde que tienes por la corte que es Lequinoquio, las calzas más
grandes no le vienen, por el tiro. Bueno, que ya volví a la Corte
Murciana, solo para encontrar desastres y más desastres, mi querido
hermano estaba muy atareado, el Beaterío como puta por rastrojo. Todo
ello, se junto con que tenia el palacio hecho unos zorros, y mi marido
de viaje!!!. Que sufrida vida la de dama con tantas cosas por hacer!!!.
Pero terminando todo, tuve que asistir a unas exequias por
Merceditas, fueron muy bonitas y monas, solo que cortas y breves, se
murió y como dijo el Dean: “Muerta esta y muerta se queda, que ya olía
a quesos de cabra podridos”. Así que he retomado mis actividades en
la corte y en las obras de la ermita del Cerro de Las Locas, ya tenemos
mas acolitas, ya os contaré. Que esta carta es ya muy larga y sé que
sois de brevedad y parquedad para leerme.
Solo un ultimo encargo, tengo que escribir a mi prima la Duquesa, que sé que estará muy preocupada por no tener noticias
mías, decidle si la veis antes que sigo viva y trabajando en cosas que
le interesaran mucho. Que le escribiré pronto, y a Don Joam también, que tan recio caballero merece unas letras de
mi mano. Que me comentaron en Marsella que es digno ejemplar español de
amplias costuras y de larga espada.
Querida, un beso en ambas mejillas y sobre todo escríbeme
que yo os contare cosas de esta corte que aunque pequeña es muy
voluptuosa, Santa Águeda me ampare y San Valentín me ilumine!!, Que
cosas tiene una que ver y que oír!!.
Quiero despedirme con un hasta pronto, y que Santa Frígida del
Monte os proteja y Nuestro Señor del divino Paquete os ilumine y os dé
la bendición. Y ahora Santa Cecilia de los Dedos Ágiles os toque todas
las Pavanas posibles.
En Murtia anno Domini
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