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MISIVAS
DE LA CORTE - Fase 3
3020
De María Máxima a María Mercedes
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Querida
comadre,
Tu hijo es maricón, si hija sí, muy alto, listo y todo eso, pero
maricón. Y no es que para mí sea malo que se acueste con unos u otras,
pero como no estoy segura de que recuerdes tu vida pre-morten, te voy
contando detalles, y los principales antes que el resto.
Y tu amado, aquel que tan antipódicas filias te hizo adquirir, también. Que sí, que sí, que por eso te dejó,
--¿recuerdas lo mal que se siente una cuando la dejan?-- porque le tira
más el caracol que la ostra, como a Mercuchof y otros muchos de
la corte.
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¿Recuerdas
aquel de la aventura barcelonesa, si mujer, el padre de tu hijo Odysseus?,
¡leñe el Duquesito!, pues también. ¿Vas entrando en
situación?, ¿si?, pues lo más gordo: tu eres tortillera. Lo que yo te
diga, igual que la Montespan, la Yorelia, la Put i
ferí, la Fulgencia y tantas que conoces, y no creo que tu ir
y venir por el limbo te haya cambiado.
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Dejando
el caño, digo el coro, para otra ocasión, también he de decirte que
durante tu muerte dirigió el principado nuestro querido hijo,
con ciertos titubeos al principio, pero bien en resumen, y aunque no
pasará a la historia como grande, si dejará huella, primero por maric...
digo por su
implacable dictadura, luego por su convencida democratización, y por
último por sus colosales obras, un tanto quebradizas, pero grandes y
lustrosas.
Cuando murió, o no, las crónicas no se aclaran, quedó
huérfano el pueblo, pero se supo valer con la estructura social
organizada, hasta hace poco que se auto nombraron regentas las del Put
i ferí y la Fulgencia. Formaron un dúo de ingrata memoria, que ha
demostrado, una vez más a la historia, lo dañino que puede ser lo breve. Al
resucitar Odysseus (o despertar, que ya no me aclaro yo tampoco)
retomó el gobierno, detuvo a las marimandonas y los jueces ordenaron
la decapitación de la que no huyó, la Fulgencia, de ahí que la
vieses como mas bajita en tu vuelta a la ex - rosaleda. Con todo lo
pasado y con el jaleo que es gobernar, te aconsejo que dejes esa tarea
en sus varoni... , bueno, en su manos, mientras tu te dedicas a tejer,
bordar y otras cosas que tan ricamente se te dan y que no son causas de
trajines.
En cuanto al intermedio, ese tiempo entre que moriste tu y
resucitó - despertó Odysseus, fue de lo más divertido. Como
sabes tengo cierta facilidad para tratar con espíritus y almas
inquietas y cuando me lo propongo viajo, como en sueños, allende los mares y montañas, tan
plácidamente sin pagar posada ni nada, un chollo. El caso es que de
esta manera seguí a los soñantes-muertos-vivos de la corte en su
periplo buscador de calma para sus conciencias, y como era yo misma un
espíritu, entraba y salía de las escenas como si tal cosa, tan pancha.
También te vi en alguna ocasión pero como no es dado a la
mayoría de mortales recordar lo andado en el limbo, es casi seguro que
no recuerdes nada. Por eso y por que merece la pena te cuento lo mejor
de lo que pasó.
...
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Y
con todo esto y con lo que vayas recordando de lo que fue la corte, ya te
harás una idea de que va esto, de qué poco ha cambiado, a pesar de
lo mucho vivido, y es que al parecer no solo no se aprende en cabeza ajena,
sino que tampoco en propia, si ésta no es consciente. En resumen la corte jamás
de los jamases perdonará tu entronamiento, ni muerta. Como no
perdonarán mi pasotismo con ellos (vamos que por más que digan no me
pongo miriñaques ni exhibo títulos ni joyas, que ya hay suficientes
cuestiones importantes en el mundo como para ocuparse de chorradas).
Tampoco perdonan, y es que la corte, como algunas familias
italianas, cuando odia lo hace hasta la cuarta generación, a nuestro
hijo, quien tan harto está de la corte que suprimirá toda invitación
de primavera, y escaseará su asistencia a los actos sociales.
Nada más por ahora, cuídate mucho, que resucitar no ocurre
todos los días, y los sobresaltos hay que administrarlos para que no
nos superen. Un
beso querida Mercedes
MM
PS: Te acompaño un pequeño retrato que me hizo aquel pintor Luso
--cómo extraño mi tierra-- que conocimos hace ... muchos años. |

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