No
sé, Manuela, qué decirte. Si acaso, no veo mal que salieras un
poco de la Corte, y mira por donde me cuentas que el Duquesito de
Montecarmelo te ha hecho una invitación.... Hija, que alegría,
pues no hay varón mas gallardo en toda la Península. No lo rechaces y
sal. Ábrete, Manuela. Ábrete a nuevas experiencias y disfruta,
relájate, lubrícate. Lubrícate la mente y deja que entre todo. Todo
lo nuevo que veas, que sientas, que experimentes, ya verás que relajada
vuelves. Es más, te propongo una experiencia nueva. He sabido que un
nuevo modo de transporte se está implantando en Barcelona, el
Ferro-Carril, y que podéis ir de Barcelona a Mataró cómodamente y en
un suspiro, así que puedes combinar el nuevo transporte con el barco
para ir hasta el puerto. El Duquesito, aventurero de naturaleza,
seguro que estará de acuerdo.
Y por cierto, casi se cruza nuestro correo, pues tenía pensado
escribirte en breve para comentarte un asunto que me preocupa, pues mi
protegido -protegido, no ahijado, que manía, si no puede ser ahijado- Dom
Joseph de Cruixers y Bateles, me ha escrito muy preocupado. Resulta
que tu sobrino pasó el viaje de nupcias en uno de los cruceros que
organiza, recomendado por mi. No entendieron la decoración del barco,
ni las nuevas tendencias, y volvieron a puerto muy insatisfechos. Sólo
te pido que intercedas, y que hagas entrar en razón a este querido
matrimonio, que dada su juventud, aun no saben adaptarse a las novedades
que se presentan continuamente a nuestra clase social. Tu misma
comprobarás si accedes a la invitación de Dom Joam, que todo es
lujosísimo y muy moderno, pues todo lo oriental está de moda.
Y hablando de oriental, te tengo que hacer un encargo y
una confesión. El encargo es que trates de saber quién o quienes son
los colaboradores de Mirinyac pues ha llegado a mis manos
un ejemplar y he quedado escandalizada por los comentarios de la tal Papula.
¿Cómo se atreve a dudar de mi reputación? ¿Quién es ella, si solo
tiene que avergonzarse de tener que ganarse la vida por sí misma? La
cara de esta muchacha, si de tal se la puede tratar, me suena mucho.
Esos rasgos orientales.... Ha mucho tiempo que conocí a un oriental,
si, digo bien, un, pues de varón se trataba, aunque muy afeminado, que
se hacia llamar Mary Khong. Su cara era igual que la de esta tablillera.
¿No habrá conseguido, por medio de maquillajes o quién sabe qué,
parecer mujer? Esta era la confesión, Manoli, que lo mismo tiene
un ataque de travestismo como el que le dio a Merceditas en sus
últimos tiempos de locura.
Mentando a Mercedes, Manuela, he recibido carta de Fulgencia,
¡¡que campechana sigue!! Eso quiere decir que está bien de salud,
menos mal. ¡Que graciosa es! ¡Qué lenguaje! A veces me sonroja, pero
es tan suya... Me cuenta que estuvo de Carnestolendas, que fue a las
exequias de Mercedes, cosa que me está volviendo loca, pues uno
de mis correos me ha dicho que cuando pasó por la Corte murciana de lo
único que se hablaba era de la reaparición de Mercedes, pero
como siempre la conocimos, sin la barba y sin el morcón. Yo no entiendo
nada, Manolita. En fin.
Bueno, ¿y qué contestarte acerca del ruso? Que me dejas de una
pieza. ¿Bolcheviques en la Corte? Es intolerable. Sabed, Manoli,
que éstos son de los que gustan de cortar cabezas cuando son portadoras
de pelucas empolvadas. Y si no, que se lo pregunten a nuestra llorada
Maria Antoniette, que ya no puede llevar collares.
En fin, Manuela, te dejo, que tengo que contestar mucha
correspondencia, pues palacio lo llevo yo, ya que mi par está todo el día
con sus cosas.
Un beso sin daga.
Yorelia de Manzanares y Winter
Marquesa del Férreo Camino
Mandergay
P.D. Manuela, si estás mal de fondos, no hace falta que
aparezcas en las portadas de las publicaciones luciendo modelitos, para
eso está la Corte, para ayudarse, así que no dudes en solicitar lo que
necesites. Al Duquesito, que estará muy complacido de otorgarte
favores.
|