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Mi
estimado Monsieur,
Ved cuanta verdad hay en el dicho de que "la verdad, cuando es
molesta, ofende". Sabed que al abandonar mi reino la Señora
Duquesa de Montespán, no recuperé la tranquilidad que tanto me place y
tanto place a mis súbditos sino que tuve que soportar, además misivas
de corte en estilo de floritura de tapiz de Gobelinos.
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Bueno
va. Puesto que puta es aquella mujer que se dedica al comercio carnal,
es decir, la que a cambio de dinero da su cuerpo, jamás pude decir yo
que mi madre fuera puta, ya que no admití ni ella lo hizo, tal
comercio. Ella tuvo su ánimo liberal, ya que no la ataba ningún
compromiso, mas cuando se ató a ese compromiso fue fiel a él.
Resulta una ironía, mi queridísimo Señor, que a lo que mi
madre se le magnifica por ir haciendo y admitiendo, otras damas de la
Corte critiquen su memoria sin sonrojo alguno, cuando como ella, penaron
de amor, como ella, gozaron de la vida, como ella, la maldicieron, como
ella, lloraron y como ella rieron, acertaron y cometieron errores. Será
por eso, mi Señor de Sven, que puesto que no lo admitieron, como mi
madre, pagan ahora el alto precio de mantener público su falso
recato.
Sabed, Señor, que si mi madre murió fue por cansancio, por
tristeza y por congoja. Murió, plácidamente, en su lecho, una noche
del final de verano. Murió con un llanto triste y callado. Por eso digo
que fui fruto de ese amor que debió de ser feliz y no fue. Murió, y
puedo decir que su sepulcro no es un sepulcro blanqueado -ese tipo de
sepulcros que, aún en vida, alardean de pretendidas virtudes y ocultan
verdaderas manchas- que llevó las glorias de sus aciertos y las
miserias de sus defectos con la mayor bonhomía y dignidad posible, que
llegó un momento en que su corazón, siempre fuerte y siempre
optimista, no pudo mas. Lo demás son infundios de damas bobas.
Otras noticias me llegan que os comentaré mas adelante.
Emisarios de la corte de la Archiduquesa me dicen que se le está
poniendo cara de Isabelona. En fin. Mount Karmel esta enfermo, también.
Por mor de la amistad que mantuvo con mi madre os ruego le transmitáis mis deseos de que se reponga. A vos mis saludos mas afectuosos. Sven os
manda besos.
Odysseus - I
Príncipe de Éden.
Palacio de Summa Felicitas, Ithaca
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